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viernes, 9 de noviembre de 2012

Digestión de Nutrientes


DIGESTION DE NUTRIENTES
SUMARIO

1.    INTRODUCCION
2.    CONCEPTO DE DIGESTION
3.    APARATO DIGESTIVO
4.    DIGESTION EN EL SER HUMANO
CAVIDAD ORAL
ESTOMAGO
INTESTINO DELGADO
       Bilis, Jugo Pancreático y Jugo Intestinal
TRANSPORTE
ABSORCION

5.    DIGESTION DE CARBOHIDRATOS
BOCA, ESTOMAGO E INTESTINO
ABSORCION Y TRANSPORTE
6.    DIGESTION DE LIPIDOS
BOCA, ESTOMAGO E INTESTINO
ABSORCION Y TRANSPORTE
7.    DIGESTION DE PROTEINAS
BOCA, ESTOMAGO E INTESTINO
ABSORCION Y TRANSPORTE
  1. POSIBLES TRASTORNOS


 INTRODUCCION

La mayor parte de los alimentos ingeridos como pan, carne, verduras, etc., no están en una forma que el organismo pueda aprovecharlos para nutrirse, puesto que no pueden ser absorbidos en el aparato digestivo hasta que son reducidos o transformados en moléculas más pequeñas.  Esta desintegración de los alimentos que se encuentran de manera natural hasta formas asimilables constituye el proceso de digestión.
La digestión en los animales y algunas plantas, ocurre a niveles multicelular, celular y subcelular. Este proceso se lleva a cabo en el sistema digestivo, tracto gastrointestinal o canal alimentario. El sistema digestivo, como un todo es un tubo con un solo sentido, con órganos y accesorios como el hígado, la vesícula biliar y el páncreas, que asisten en el proceso químico involucrado en la digestión.
La digestión, usualmente esta dividida en procesos mecánicos, para reducir el tamaño de los alimentos y en una acción química para reducir el tamaño de las partículas y prepararlas para la absorción.
La digestión puede dividirse en cuatro procesos separados:
  • Ingestión: colocar la comida en la boca.
  • Digestión mecánica y química: la masticación para rasgar y triturar a los alimentos y la agitación del estómago. La adición de químicos (ácidos, bilis, enzimas y agua) para degradar moléculas complejas hasta estructuras simples.
  • Absorción: movimiento de los nutrientes desde el sistema digestivo hasta los capilares circulatorios y linfáticos a través de diferentes mecanismos como la ósmosis, el transporte activo y la difusión.
  • Excreción: remoción de materiales no ingeridos del tracto digestivo a través de la defecación.
Además de lo anterior esta el proceso del movimiento muscular a través del sistema, tragado y perístasis.

CONCEPTO: La digestión es la desintegración de los alimentos hasta sus formas asimilables, proceso llevado a cabo por una serie de enzimas digestivas, que catalizan y por lo tanto aceleran la velocidad de degradación de las macromoléculas en sus unidades monoméricas respectivas.  Estas enzimas digestivas hidrolizan a los almidones a monosacáridos, a las proteínas a aminoácidos y a los triacilglicéridos a monoacilglicéridos, glicerol y ácidos grasos. 

El aparato digestivo está compuesto por la cavidad oral, tubo digestivo y glándulas relacionadas, cumple como funciones principales la ingestión, masticación, deglución, digestión y absorción de alimentos, y además cumple con la eliminación de residuos indigeribles (VER FIGURA).
El interior del tubo digestivo  está revestido por una membrana llamada mucosa. La mucosa de la boca, el estómago y el intestino delgado contiene glándulas diminutas que producen jugos que contribuyen a la digestión de los alimentos.
Hay otros dos órganos digestivos compactos, el hígado y el páncreas, que producen jugos que llegan al intestino a través de pequeños tubos. Además, algunos componentes de otros aparatos y sistemas (por ejemplo, los nervios y la sangre) juegan un papel importante en el aparato digestivo. 



1.    La digestión comienza en la boca donde los alimentos se mastican y se mezclan con la saliva que contiene enzimas que inician el proceso químico de la digestión, formándose el bolo alimenticio.
2.    La comida es comprimida y dirigida desde la boca hacia el esófago mediante la deglución, y del esófago al estómago, donde los alimentos son mezclados con ácido clorhídrico que los descompone, sobre todo, a las proteínas, desnaturalizándolas. El bolo alimenticio se transforma en quimo.
3.    Debido a los cambios de acidez (pH) en los distintos tramos del tubo digestivo, se activan o inactivan diferentes enzimas que descomponen los alimentos.
4.    En el intestino delgado el quimo, gracias a la bilis secretada por el hígado, favorece la emulsión de las grasas y gracias a las lipasas de la secreción pancreática se produce su degradación a ácidos grasos y glicerina. Además el jugo pancreático contiene proteasas y amilasas que actúan sobre proteínas y glúcidos. La mayoría de los nutrientes se absorben en el intestino delgado. Toda esta mezcla constituye ahora el quimo.
5.    El final de la digestión es la acumulación del quimo en el intestino grueso donde se absorbe el agua para la posterior defecación de las heces.

Cavidad oral

En los humanos, la digestión empieza en la cavidad oral, donde los alimentos son masticados. La saliva es secretada en la boca, en grandes cantidades (1-1,5L/d) por tres pares de glándulas salivales (parótida, submaxilar y sublingual) y es mezclada por la lengua, con la comida masticada.  Está constituida por aproximadamente 99.5% de agua
La saliva sirve para limpiar la cavidad oral y humedecer el alimento.  Contiene enzimas digestivas tales como la alfa-amilasa salival, la cual ayuda en la degradación química de los polisacáridos (almidón y glucógeno), y disacáridos (maltosa). Muchos animales carecen de amilasa salival. También contiene mucina, una glicoproteína que ayuda a ablandar los alimentos del bolo. 
Así mismo la saliva puede servir de vehículo para excretar ciertas sustancias (por ejemplo, alcohol y morfina), iones inorgánicos como el K+, Ca++, HCO3-, yodo, tiocianato (SCN-), inmunoglobulinas IgA, tiene un pH alrededor de 6.8 y se inactiva a pH 4.0 o menos.
Además en la superficie dorsal de la lengua (glándulas de ebner) se secreta una enzima llamada lipasa lingual, la cual actúa sobre los triacilglicéridos que tienen ácidos grasos de cadena corta.
La comida masticada, es empujada a través del esófago hasta el estómago, por las contracciones peristálticas de estos músculos.

Estómago


La comida llega al estómago, después de pasar a través de un orificio llamado cardías. En el estómago, la comida es degradada y mezclada con el jugo gástrico.
El Jugo Gástrico es un líquido claro de color amarillo pálido, que contiene de 0.2 a 0.5% de HCl con un pH aproximado de 1.0; de 97 a 99% de agua, el resto consiste en mucina y sales inorgánicas, y en las enzimas digestivas (pepsina y renina) y una lipasa.


El ácido clorhídrico por si mismo, no degrada las moléculas de alimento, sino que proporciona un pH óptimo para la acción de las enzimas proteolíticas (proteasas), además, sirve para destruir a la mayor parte de los microorganismos que entran al aparato gastrointestinal.

Las células parietales del estómago, también secretan una glicoproteína llamada factor intrínseco, el cual permite la absorción de vitamina B12. Otras moléculas pequeñas, tales como el alcohol son absorbidas en el estómago pasando a través de la membrana y entrando al sistema circulatorio directamente.  

calor del estómago es importante en la licuefacción de la masa de lípidos de los alimentos, la es ayudada por contracciones peristálticas.

El estómago secreta una enzima : lipasa gástrica que en el ser humano es la principal lipasa.  Hidroliza a los triacilglicéridos de ácidos grasos de cadena corta, media y larga.  Debido a que el tiempo de retención en el estómago es de 2 a 4 horas, 30% de los triacilglicéridos dietéticos pueden digerirse en este lapso, la mayoría durante la primera hora.  La grasa de la leche contiene ácidos grasos de cadena corta y mediana, lo que la hace un buen sustrato para esta enzima.

Intestino delgado

Después de haber sido procesados en el estómago, los alimentos pasan al intestino delgado a través del esfínter pilórico. La mayor parte de la digestión y absorción ocurre aquí cuando el quimo entra al duodeno. Aquí es mezclado adicionalmente con tres líquidos diferentes:
1.    Bilis, es producida por el hígado y almacenada por la vesícula biliar. La Bilis emulsifica las grasas para permitir su absorción, neutraliza el quimo y es usada para excretar productos de desecho tales como  bilirrubina y  ácidos biliares. Sin embargo no es una enzima. 
Durante el proceso de la digestión, el alimento llega al duodeno, provocando la liberación de colecistoquinina, una hormona intestinal, que estimula a la vesícula biliar a contraerse y a relajar el esfinter de Odd, permitiendo que la bilis fluya al conducto biliar.

COMPOSICION DE LA BILIS


 
La composición de la bilis hepática difiere de la bilis de la vesícula biliar, esta última es más concentrada.



Propiedades de la bilis

·     Emulsificación:
Las sales biliares tienen una con­siderable capacidad para disminuir la tensión su­perficial. Esto les permite emulsionar las grasas en el intestino y disolver los ácidos grasos y los jabones insolubles en agua. La presencia de la bilis en el intestino es un auxiliar importante para llevar a cabo la digestión y absorción de las grasas, así como la absorción de las vitaminas liposolubles A, D, E Y K. Cuando se altera la digestión de las grasas, también son mal digeridos otros alimentos, pues la grasa cubre las partículas de éstos y evita que las enzimas actúen sobre ellas. En tales condi­ciones, la actividad de las bacterias intestinales provoca considerable putrefacción y producción de gases.

·     Neutralización de ácidos:
Además de sus funciones en la digestión, la bilis, que tiene un pH ligeramente superior a 7, neutraliza al quimo ácido del estómago y lo prepara para la digestión intestinal.

·     Excreción:
La bilis es un vehículo importante para la excreción de ácidos biliares y colesterol, aunque también elimina numerosos fármacos, toxinas, pigmentos biliares y diversas sustancias inorgáni­cas como cobre, cinc y mercurio.

2.    JUGO PANCREÁTICO, Contiene enzimas que atacan a todos los principales alimentos.

La secreción pancreática es un líquido acuoso no viscoso, que tiene un contenido de agua semejante al de la saliva y que lleva cierta cantidad de proteínas y otros compuestos orgánicos e inorgánicos, principal­mente Na+, K+, HC03-y CI-, aunque Ca2+, Zn2+, HPO42- y SO42- están presentes en pequeñas cantidades. El pH del jugo pancreático es claramente aIcalino, de 7.5 a 8.0 o mayor.  Además en la secreción pancreática se encuentran nu­merosas enzimas; algunas de las cuales son secretadas en forma de cimógenos.

·         Las enzimas que tienen acción proteolítica, son tres endopeptidasas: tripsina, quimotripsina y elastasa, que atacan a las proteínas y polipéptidos para producir po­lipéptidos, péptidos o ambos.  La carboxipeptidasa es una exopeptidasa: ataca al enlace peptídico carboxilo terminal, con liberación de aminoácidos simples.

·         Para el caso de los azúcares, tenemos a la alfa-amilasa pancreática que ataca al almidón y al glucógeno.

·         En el caso de los lípidos está la lipasa que ataca el enlace éster primario de los triacilglicéridos.  Fosfolípidos y fosfolipasa A2 también están presentes en la secreción pancreática.  La fosfolipasa A2 y la colipasa son secretadas en forma de cimógenos.

·         Ribonucleasas y desoxirribonucleasas encargadas de la digestión de los acidos nucleicos.


3. JUGO INTESTINAL : secretado por las glándulas de Brunner y de Liberkuhn contiene enzimas digestivas:

Estas incluyen: maltasa, disacaridasas y oligosacaridasas específicas, para procesar a los azúcares; las aminopeptidasas y las dipeptidasas que participan en la digestión de polipéptidos y dipeptidos. Cuando el nivel de acidez cambia en el intestino, más enzimas son activadas para romper la estructura molecular de los diversos nutrientes de manera que se puedan absorber en los sistemas circulatorio y linfático.
Los nutrientes pasan a través de la pared del intestino delgado, la cual contiene pequeñas estructuras parecidas a dedos llamadas vellosidades, cada una de las cuales esta cubierta por estructuras aún más pequeñas, parecidas a cabellos, llamadas microvellosidades. La sangre que ha absorbido los nutrientes, es llevada a través de la vena porta hepática hasta el hígado, para su filtración, remoción de toxinas y procesamiento de los nutrientes.
Después que los alimentos han pasado a través del intestino delgado, la comida entra en el intestino grueso. El intestino grueso mide aproximadamente 1,5 metros de largo, con tres partes: el ciego, en la unión con el intestino delgado, el colon y el recto. El intestino grueso, absorbe agua del bolus y almacena las heces hasta que estas puedan ser defecadas. Los productos alimenticios que no pueden ir a través de las vellosidades, tales como la celulosa (fibra dietaria), son mezclados con otros productos de desecho del organismo y constituyen las heces.

Transporte hasta los Tejidos

Una vez que los nutrientes llegan a la sangre, toman diferentes rutas según el tipo de nutriente que sea y de acuerdo a nuestras necesidades en ese momento. El Sistema Nervioso Central, utilizando un complejo sistema a base de impulsos nerviosos y mensajeros químicos en el torrente sanguíneo -las hormonas-, decide que es lo que se debe hacer con cada uno de los nutrientes.
Entre los posibles destinos están: los diversos tejidos para su utilización inmediata o reserva de uso rápido -glucógeno muscular-, el hígado para su transformación en otros tipos de nutrientes más necesarios, o el tejido adiposo para su acumulación en forma de grasa como reserva energética a largo plazo o aislamiento térmico.

Absorción Celular

Este es el último paso del proceso y el fin de este viaje. Los nutrientes que flotan en nuestro mar interior son absorbidos por nuestras células, pasando a través de las membranas que las recubren, y una vez en el interior son digeridas, transformadas y utilizadas en función de las necesidades y del tipo de célula de que se trate. Este proceso también esta controlado por el Sistema Nervioso Central, que a través de diversas sustancias como la insulina, gestiona el uso que las células hacen de estos nutrientes. Una vez en el interior de la célula, y mediante la acción de los enzimas intracelulares, los nutrientes se transforman en las sustancias propias del metabolismo celular.



DIGESTION DE CARBOHIDRATOS


Un adulto promedio consume cerca de media libra de hidratos de carbono al día. Algunas de nuestras comidas más corrientes, como el pan, las papas, los pasteles, los dulces, el arroz, los espaguetis, las frutas y las verduras, contienen principalmente hidratos de carbono. Muchas de ellas contienen al mismo tiempo almidón, que es digerible, y fibra, que no lo es.
Los hidratos de carbono digeribles se descomponen en moléculas más sencillas por la acción de las enzimas de la saliva, del jugo pancreático y de la mucosa intestinal. El almidón se digiere en dos etapas: primero, una enzima de la saliva y del jugo pancreático lo descompone en moléculas de maltosa.
Luego, la maltasa, una enzima de la mucosa del intestino delgado, divide a la maltosa en moléculas de glucosa que pueden absorberse en la sangre. La glucosa va por el torrente sanguíneo al hígado, en donde se almacena o se utiliza como fuente de energía para las funciones del cuerpo.

 El azúcar común (sacarosa) es otro hidrato de carbono que se debe digerir para que sea útil. Una enzima de la mucosa del intestino delgado llamada sacarasa digiere el azúcar común y lo convierte en glucosa y fructosa, cada una de las cuales puede absorberse en el intestino y pasar a la sangre.

La leche contiene lactosa, otro tipo de azúcar que se transforma en moléculas fáciles de absorber mediante la acción de una enzima llamada lactasa, que se encuentra en la mucosa intestinal.

Polisacáridos no digeribles: Nuestra dieta contiene  grandes cantidades de fibras que se encuentran en las paredes celulares de los vegetales, formados por celulosa, hemicelulosa, pectinas, mucilagos, gomas y lignina.  Todas estas excepto la lignina son carbohidratos complejos.

Si bien es cierto que estos carbohidratos no tienen ningún valor nutricional para el hombre, su ingesta es de gran beneficio.  Las fibras mas insolubles como la celulosa y las lignina ayudan a la función del colon, ya que retienen agua durante el paso de los alimentos por el intestino, produciéndose heces mas voluminosas y blandas que estimulan el peristaltismo y favorecen el reflejo de la defecación, esto ayuda a prevenir algunas enfermedades intestinales como el estreñimiento, la apendicitis, cáncer de colon, etc.

Las fibras solubles como las gomas y pectinas reducen el colesterol sanguíneo, posiblemente por fijación del colesterol de los alimentos, lo que se relaciona con una menor frecuencia de enfermedades cardiovasculares y de litiasis (cálculos de las vías biliares).  Además las fibras solubles hacen más lento el vaciamiento gástrico lo que retarda y atenúa la elevación postpandrial (después de comer) de la glucosa sanguínea con la reducción consecuente de la secreción de insulina.  Este efecto es benéfico para los diabéticos debido a que disminuye la caída de rebote de la glucosa sanguínea.

La fibra vegetal puede ser degradada por las bacterias intestinales.  Los productos de esta digestión bacteriana y fermentación incluyen: ácidos orgánicos como el propiónico y el butírico, gases como el CO2, metano e hidrógeno y otras sustancias volátiles.

DIGESTION BUCAL DE CARBOHIDRATOS

Cuando los alimentos se mezclan con la saliva, se ponen en contacto con la enzima alfa-amilasa salival o ptialina, que posee las siguientes propiedades:
§  Hidroliza enlaces alfa 1-4 glucosídicos alternos en la molécula de almidón pero nos enlaces alfa 1-6.
§  Su pH óptimo es de 6.6 a 6.8 y se inactiva a pH 4 o menos
§  Es activada por la presencia del ión Ca+2
§  Necesita del ión Cl- para actuar.

Por la acción de ésta enzima la molécula de almidón puede degradarse hasta el disacárido maltosa y otros polímeros pequeños que contienen de 3 a 9 unidades de glucosa, entre estos tenemos al trisacárido maltotriosa y las dextrinas límites que son fragmentos ramificados de la molécula de almidón.
Como el alimento se conserva en la boca solo un breve tiempo, probablemente se hidrolizan no más del 3 al 5% de todos los almidones ingeridos

DIGESTION EN EL ESTOMAGO DE LOS CARBOHIDRATOS

No se conoce la existencia de enzimas amilolíticas en el jugo gástrico, sin embargo, la acción de la amilasa salival continúa en el estómago antes que el alimento se haya mezclado por completo con las secreciones gástricas, logrando hidrolizar de un 30 a 40% de los almidones.

DIGESTION EN EL INTESTINO DE LOS CARBOHIDRATOS

La mayor parte de la digestión del almidón y glucógeno tiene lugar en el intestino delgado y la enzima más importante en este proceso es la alfa-amilasa pancreática.  Esta enzima es indistinguible de la alfa amilasa salival y tiene idénticas propiedades.  La actividad de esta enzima se inicia al final del duodeno, tiende a hacerse máxima en el yeyuno y continúa en el principio del íleon.  Su pH óptimo es de 7.1.
Por su acción los almidones se convierten en su totalidad en maltosa, maltotriosa y alfa dextrinas límites y pequeñas cantidades de glucosa libre.  Sin embargo, la hidrólisis completa hasta monosacáridos no se produce en el conducto intestinal, sino en el borde filamentoso del epitelio de la mucosa intestinal por acción de las enzimas disacaridasas y oligosacaridasas.
Clasificación de las Disacaridasas y Oligosacaridasas
Alfa-específicas : Maltasas I y II
                              Sacarasas III y IV
                              Isomaltasas V

Beta-específicas : Lactasa
Estas enzimas son glicoproteínas de elevado peso molecular, su pH óptimo está entre 5.4 y 7.0.  su función es hidrolizar a disacáridos, trisacáridos y oligosacáridos hasta sus monosacáridos correspondientes.

Maltasas I y II (glucosidasas) :
catalizan la hidrólisis de enlaces alfa (1-4), iniciando su acción por el extremo no reductor, dando lugar a la liberación de moléculas de glucosa.  Su acción la ejerce solamente sobnre los oligosacáridos lineales, principalmente maltosa y maltotriosa.

Isomaltasa:
Hidroliza enlaces glucosídicos alfa (1-6), actuando también sobre los alfa (1-4), dando como resultado glucosa.
Lactasa (beta-galactosidasa)
Hidroliza enlaces beta (1-4) de la lactosa dando como resultado glucosa y galactosa.

ABSORCION Y DESTINO DE LOS CARBOHIDRATOS

Los monosacáridos atraviesan la mucosa intestinal a nivel de yeyuno utilizando diferentes mecanismos para su absorción, de éstos el más importante es el TRANSPORTE ACTIVO SECUNDARIO, es el que utiliza la glucosa que es el monosacárido obtenido en mayor cantidad en el proceso de digestión.   Otros monosacáridos como la fructosa y la manosa utilizan para su absorción el mecanismo de Difusión Facilitada.
El TRANSPORTE ACTIVO SECUNDARIO, (CO-TRANSPORTE SODICO DE GLUCOSA) : es un mecanismo utilizado por la glucosa y la galactosa, ya que son los dos únicos monosacáridos que presentan las configuraciones moleculares necesarias para el transporte activo que son:
§  Un anillo de Piranosa
§  El OH en el carbono No.2 hacia abajo
§  Un grupo metilo o metilo sustituido en el carbono No.5

Se sabe que el transportador (proteico) tiene en su cara exterior dos sitios receptores:    Uno para el monosacárido y  Otro para el ión sodio.
La concentración de sodio es muy elevada en la luz intestinal y baja en el interior de las células, por tanto, los iones sodio debido a su gradiente de concentración favorable, están siempre intentando desplazarse hacia el interior, con lo que ejercen una tensión continua en la proteína para que los deje pasar al interior.  Sin embargo, la proteína portadora no cambiará de configuración y permitir que el sodio pase a menos que fije simultáneamente una molécula de glucosa o de galactosa.

Una vez unidos la glucosa y el sodio en sus sitios receptores, ocurre el cambio de configuración, transportándolos hacia el interior de la célula.  Este sistema funciona acoplado a la bomba Na+-K+ATPasa.
TRANSPORTE DE GLUCOSA A TRAVES DEL EPITELIO
                   
El orden decreciente de la velocidad de absorción es galactosa> glucosas > fructosa > manosa > xilosa > arabinosa.  Una vez absorbidos los carbohidratos, se transportan a través de la sangre portal hacia el hígado y de ahí a la circulación general, distribuyéndose en los diferentes tejidos para ser utilizados como energía, una parte es captada por el hígado y almacenada en forma de glucógeno


DIGESTION DE LIPIDOS

Aproximadamente el 90% de los lípidos de la dieta son triacilglicéridos y el resto está constituido por ésteres del colesterol, esteroles vegetales, diversos fosfolípidos y en menor proporción otros lípidos.

La mayoría de los triacilglicéridos de la dieta contienen ácidos grasos de cadena larga, saturados o insaturados, los que contienen ácidos grasos de cadena media se encuentran en los aceites vegetales y constituyen un porcentaje relativamente pequeño.  Los que contienen ácidos grasos de cadena corta presentan escaso significado nutricional para el adulto, no así para los lactantes, ya que abundan en la grase de la leche materna.

Las moléculas de grasas son una importante fuente de energía para el cuerpo. El primer paso en la digestión de una grasa como la mantequilla es disolverla en el contenido acuoso del intestino.

Los ácidos biliares producidos por el hígado actúan como detergentes naturales que disuelven las grasas en agua y permiten que las enzimas descompongan sus grandes moléculas en moléculas más pequeñas, algunas de las cuales son los ácidos grasos y el colesterol. Los ácidos biliares se unen a los ácidos grasos y al colesterol y les ayudan a pasar al interior de las células de la mucosa. En ellas, las moléculas pequeñas vuelven a formar moléculas grandes, la mayoría de las cuales pasan a los vasos linfáticos cercanos al intestino. Estos vasos llevan las grasas modificadas a las venas del tórax y la sangre las transporta hacia los lugares de depósito en distintas partes del cuerpo.



DIGESTION EN LA BOCA DE LIPIDOS

En general, los lípidos no experimentan alteraciones moleculares importantes en la boca.
La lipasa lingual, secretada por las glándulas de Ebner de la superficie dorsal de la lengua.  Esta enzima es una glicoproteína hidrofóbica (escasamente soluble en agua).  Se inhibe por las sales biliares y muestra pH óptimo de 4.0 a 4.5.  Sin embargo, se mantiene activa en un rango amplio de pH de 2.0 a 7.5.

Esta enzima es más activa con los triglicéridos de ácidos grasos de cadena corta esterificados en posición alfa o alfa prima, teniendo mayor afinidad  por la posición alfa prima.  No hidroliza los enlaces en posición beta, ni los enlaces éster de fosfoglicéridos ni del colesterol. La digestión bucal no tiene mayor importancia fisiológica.  Los productos finales obtenidos son ácidos grasos y alfa-beta diacilglicéridos.

DIGESTION GASTRICA DE LIPIDOS
El calor del estómago y los movimientos peristálticos son importantes para la licuefacción de los lípidos, lográndose una emulsión grosera que facilita el ataque enzimático.

En el jugo gástrico se ha encontrado una lipasa capaz de hidrolizar triacilgliceridos con ácidos grasos de cadena corta y mediana esterificados en posición alfa o alfa prima, pero su acción es óptima a un pH próximo al neutro, por lo que es prácticamente inactiva en el estómago.

Sin embargo, por el tiempo de retención del alimento en el estómago, la acción de esta enzima sumada a la de la lipasa lingual que no se inactiva al pH gástrico logran digerir aproximadamente un 30% de los triacilglicéridos de cadena corta y mediana.

DIGESTION INTESTINAL DE LIPIDOS

La presencia de las primeras partículas de alimento en el duodeno, desencadenan la secreción de las hormonas secretina y colecistoquinina por la mucosa intestinal.  La secretina estimula el flujo del jugo pancreático y la colecistoquinina estimula la producción de enzimas pancreáticas y la secreción de la bilis.
El jugo pancreático contiene cuatro enzimas relacionadas con el proceso digestivo de los lípidos :
§  Una colipasa
§  Lipasa pancreática
§  Fofolipasa A2 y
§  Colesterol esterasa

LIPASA PANCREATICA
COLIPASA
FOSFOLIPASA A2
COLESTEROL
ESTERASA
Es la más importante
Es activada por sales biliares, fosfolípidos.
Tiene un pH óptimo de aprox. 8.0.
Tiene mayor afinidad por los enlaces en posición alfa.
Se obtienen productos finales como una mezcla de alfa,beta diglicéridos, beta monoacilglicéridos, glicerol y ácidos grasos libres.
Requiere para su activaciónla hidrólisis triptica de enlaces peptídicos específicos.
Su función es la de favorecer la acción de la lipasa en el intestino.
Se secreta en forma de precursor inactivo.
Al llegar al duodeno es activada por la tripsina.
Tiene requerimiento absoluto de iones Ca+2.
Cataliza la hidrólisis de ácidos grasos esterificados.
Se secreta en su forma monomérica inactiva, pero en presencia de sales biliare se polimeriza a su forma dimérica activándose.
Tiene un pH óptimo de 6.6 a 8.5.
Actúa sobre los ésteres del colesterol, vitaminas liposolubles y glicéridos con ácidos grasos de cadena larga.  Los productos finales de su acción son colesterol libre y ácidos grasos.

ABSORCION Y DESTINO DE LOS LIPIDOS

La hidrólisis completa de los lípidos de la dieta, no es un requisito indispensable para su absorción.  Normalmente se absorben más del 98%.
El glicerol y los ácidos grasos de cadena corta, son solubles en agua, por lo que viajan fácilmente a través del líquido intestinal hacia las vellocidades intestinales, donde son absorbidos por simple difusión, sin ser esterificados pasando a la vena porta.
Las micelas favorecen que los productos de fraccionamiento de los lípidos se difundan por la superficie del epitelio intestinal. Y la absorción de las sustancias ligadas a las micelas se debe a que se difunden por la capa acuosa, proceso que va seguido de su captación por parte de la membrana plasmática. Los ácidos grasos libres y los monoglicéridos pasan a través de los microvilli de la membrana por un proceso pasivo, el glicerol necesita un mecanismo transportador.


Una proteína de bajo peso molecular, presente en el citoplasma de las células de la mucosa, proteína ligadora de ácidos grasos (FABP), transporta ácidos grasos de cadena larga al retículo endoplásmico liso en donde se resintetizan en triglicéridos. También, parte del colesterol es reesterificado por acil-CoA-colesterol aciltransferasa (ACAT) o por la colesterol esterasa de la mucosa. Los triglicéridos reesterificados se incorporan a las lipoproteínas junto con los fosfolipidos, colesterol, ésteres de colesterol y apoproteína B. Los quilomicrones migran al aparato de Golgi en donde pueden unirse glicoproteínas. Otros ácidos grasos, con diez o menos átomos de carbono, se transportan sin esterificar y pasan al sistema porta, unidos, generalmente a albúmina.


DIGESTION DE PROTEINAS

Los alimentos como carne, huevos y frijoles están formados por moléculas enormes de proteínas que deben ser digeridas por enzimas antes de que se puedan utilizar para fabricar y reparar los tejidos del cuerpo. Una enzima del jugo gástrico comienza la digestión de las proteínas que comemos. El proceso termina en el intestino delgado. Allí, varias enzimas del jugo pancreático y de la mucosa intestinal descomponen las enormes moléculas en unas mucho más pequeñas, llamadas aminoácidos. Estos pueden absorberse en el intestino delgado y pasar a la sangre, que los lleva a todas partes del cuerpo para fabricar las paredes celulares y otros componentes de las células.

La cocción previa de los alimentos favorece el proceso digestivo de las proteínas por su acción desnaturalizante.

Las enzimas proteolíticas se secretan en forma de proenzimas o zimógenos, activándose en la luz del tracto gastrointestinal para ejercer su acción catalítica. 


La pepsina puede digerir prácticamente todas las proteínas de la alimentación, pero tiene mayor afinidad por los enlaces donde participan aminoácidos aromáticos y dicarboxílicos.  Además es la única enzima proteolítica capaz de hidrolizar al colágeno, lo cual es requerido para digerir las proteínas de las carnes.

En los lactantes existe un enzima que participa en la coagulación de la leche, para impedir su rápido tránsito por el estómago llamada renina.  Esta actúa sobre la caseína (proteína de la leche) y en presencia de calcio forma el paracaseinato de calcio (coagulo), sobre el cual actúa la pepsina.

El jugo pancreático contiene varias proenzimas como son el tripsinógeno, quimotripsinógeno y proelastasa. (ver cuadro).

La pepsina es una enzima clave que inicia el proceso de hidrólisis proteica. Las células de la mucosa segregan pepsinógeno, y el HCl del estómago estimula la conversión de pepsinógeno en pepsina. Esta enzima desdobla proteínas y péptidos, en sitios específicos de la unión peptídica, como el grupo carboxilo de algunos aminoácidos, fenilalanina, triptófano y tirosina, y quizás, leucina y otros aminoácidos acídicos.


Cuando la proteína, parcialmente fraccionada, pasa al intestino delgado, las enzimas pancreáticas tripsina, quimotripsina y carboxipeptidasas A y B son las responsables de continuar su digestión.


Tripsinógeno, quimotripsinógeno y procarboxipeptidasas A y B son las formas zimógeno de tripsina, quimotripsina y carboxipeptidasas A y B, respectivamente. Células de la mucosa intestinal segregan la enzima enteroquinasa, que desdoblará un hexapéptido del tripsinógeno para formar tripsina activa. Una vez formada, la tripsina puede también realizar una división hexapéptidica del tripsinógeno, proporcionando más tripsina. Esta enzima, a su vez, convierte otras formas inactivas de enzimas pancreáticas en sus formas activas. La tripsina actúa sobre las uniones de péptidos que afectan los grupos carboxilo de arginina y lisina. Es también una endopeptidasa puesto que escinde péptidos en el interior de la cadena proteica.

Quimotripsinógeno es una endopetidasa. Carboxipeptidasas A y B son consideradas exopeptidasas en cuanto que escinden aminoácidos del carboxilo final de polipéptidos. Las aminopeptidasas, que son consideradas unas exopeptidasas, escinden los péptidos en aminoácidos y oligopéptidos.


La hidrólisis final de los péptidos producidos por las enzimas pancreáticas tiene lugar en la superficie de las membranas de los microvilli de las células de la mucosa intestinal. Y en resumen, el resultado final de la digestión luminal de las proteinas en el intestino delgado es la obtención de fragmentos de oligopéptidos, dipéptidos y aminoácidos.

La absorción de la proteína es principalmente en forma de aminoácidos individuales, y en la parte del íleon del intestino delgado. Se realiza por un mecanismo que utiliza transportadores dependientes de energía, los cuales se encuentran en la membrana de los microvilli.


Los humanos pueden absorber, también, dipéptidos, tripéptidos y tetrapéptidos, y este mecanismo puede ser más rápido que el utilizado individualmente por cada uno de los aminoácidos. Además, se han detectado, tetrapéptidasas en el borde en cepillo de la membrana de los microvilli, las cuales hidrolizan tetrapéptidos en tripéptidos y aminoácidos libres, y también, tripeptidasas y dipeptidasas en la membrana y en el citoplasma de las células de la mucosa intestinal.



En fracciones de citosol de células de la mucosa intestinal se han aislado dipeptidasas y aminopeptidasas, lo que sugiere que la parte final de la hidrolisis de los péptidos puede tener lugar en el interior de las células.


La tripsina es específica para enlaces peptídicos de aminoácidos básicos y la quimotripsina para los enlaces peptídicos contenidos en residuos aminoacídicos sin carga, como los ami­noácidos aromáticos. La elastasa, pese a su nombre, tiene una especificidad más bien amplia para atacar enlaces próximos a residuos aminoacídicos pequeños, como la glicina, alanina y serina. Las tres enzimas son secretadas como cimógenos.

La activación del tripsinógeno se produce por otra enzima proteolítica, la enterocinasa, secretada por la mucosa intestinal. Ésta hidroliza un enlace peptídico de lisina en el cimógeno, liberando un polipéptido pequeño, que permite a la molécula desdoblarse en tripsina activa. Una vez que se forma la tripsina, atacará no sólo más moléculas de tripsinógeno sino también otros cimógenos en la se­creción pancreática, entre ellos el quimotripsinógeno, la proelastasa y la procarboxipeptidasa, liberando quimotripsina, elastasa y carboxipeptidasa, respecti­vamente.

¿Cómo se regula la digestión?

Reguladores hormonales

Una característica fascinante del aparato digestivo es que contiene sus propios reguladores. Las principales hormonas que controlan las funciones del aparato digestivo se producen y liberan a partir de células de la mucosa del estómago y del intestino delgado. Estas hormonas pasan a la sangre que riega el aparato digestivo, van hasta el corazón, circulan por las arterias y regresan al aparato digestivo, en donde estimulan la producción de los jugos digestivos y provocan el movimiento de los órganos.
Las hormonas que controlan la digestión son la gastrina, la secretina y la colecistocinina.
  • La gastrina hace que el estómago produzca ácido clorhidrico que disuelve y digiere algunos alimentos. Es necesaria también para el crecimiento normal de la mucosa del estómago, el intestino delgado y el colon. Está en el estómago y estimula las glándulas gástricas para secretar pepsinógeno (una forma inactiva de pepsina) y ácido clorhídrico. La secreción de gastrina es estimulada por la llegada de la comida al estómago. La secreción es inhibida por el pH bajo.
  • La secretina hace que el páncreas secrete un jugo digestivo rico en bicarbonato. Estimula al estómago para que produzca pepsina, una enzima que digiere las proteínas, y al hígado para que produzca bilis.
  • Peptido Inhibitorio Gástrico (GIP): está en el duodeno y disminuye la agitación en el estómago para enlentecer el vaciamineto gástrico. Otra función es la inducción de la secreción de insulina.

Reguladores nerviosos

Dos clases de nervios ayudan a controlar el trabajo del aparato digestivo. Los nervios extrínsecos (de afuera) llegan a los órganos digestivos desde el cerebro o desde la médula espinal y provocan la liberación de dos sustancias químicas: la acetilcolina y la adrenalina. La acetilcolina hace que los músculos de los órganos digestivos se contraigan con más fuerza y empujen mejor los alimentos y líquidos a través del tracto digestivo. También hace que el estómago y el páncreas produzcan más jugos. La adrenalina relaja el músculo del estómago y de los intestinos y disminuye el flujo de sangre que llega a estos órganos.
Los nervios intrínsecos (de adentro), que forman una red densa incrustada en las paredes del esófago, el estómago, el intestino delgado y el colon, son aún más importantes. La acción de estos nervios se desencadena cuando las paredes de los órganos huecos se estiran con la presencia de los alimentos. Liberan muchas sustancias diferentes que aceleran o retrasan el movimiento de los alimentos y la producción de jugos en los órganos digestivos.

Posibles trastornos del aparato digestivo
Casi todas las personas tienen un problema digestivo en algún momento de su vida. Algunos trastornos, como la indigestión o la diarrea leve, son comunes; resultan en malestar leve y mejoran por sí mismas o son fáciles de tratar. Otros, como la enfermedad intestinal inflamatoria, pueden durar mucho tiempo o ser muy problemáticas. El gastroenterólogo es el médico que se especializa en el aparato digestivo.
Por ejemplo>la esteatorrea es una manifestación indirecta de la maladigestión de las grasas en pancreatitis crónica.

Trastornos del páncreas, hígado y vesícula biliar
Los trastornos que afectan al páncreas, hígado y vesícula biliar, suelen afectar la capacidad de estos órganos para producir enzimas y otras sustancias que ayudan a la digestión. Algunos ejemplos son:
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La fibrosis quística es una enfermedad crónica, hereditaria, en la que la producción de moco anormalmente espeso bloquea los conductos o pasajes en el páncreas e impide que sus jugos digestivos ingresen a los intestinos, dificultando para una persona con esta enfermedad, la digestión correcta de proteínas y grasas. Esto hace que nutrientes importantes salgan del organismo sin ser aprovechados. Para ayudar a manejar estos problemas digestivos, las personas con fibrosis quística pueden tomar enzimas digestivas y suplementos nutricionales.
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   La hepatitis es una infección viral en la que el hígado de una persona se inflama y puede perder su capacidad funcional. Algunos tipos de hepatitis viral son muy contagiosos. Los casos leves de hepatitis A pueden ser tratados en el hogar; sin embargo, los casos graves que incluyan daño al hígado podrían requerir hospitalización.
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·         La vesícula biliar puede desarrollar cálculos e inflamarse, una enfermedad denominada colecistitis. Si bien los trastornos de la vesícula biliar son poco frecuente en niños y adolescentes, pueden ocurrir cuando el niño o adolescente tiene anemia de células falciformes (o anemia drepanocítica) o en niños que están siendo tratados con ciertos medicamentos durante períodos prolongados.
Las clases y cantidades de alimentos que una persona come y la manera en que el aparato digestivo procesa dichos alimentos juegan roles fundamentales en el mantenimiento de la buena salud. La ingestión de una dieta sana es la mejor manera de prevenir los trastornos digestivos más comunes.
Otros Trastornos

Pueden ser infecciones gastrointestinales, apendicitis, gastritis, ulceras pépticas, etc.



SEMINARIO DE BIOQUIMICA

TEMA : DIGESTION Y ABSORCION DE NUTRIENTES

PROPOSITO DE APRENDIZAJE:

Que los estudiantes analicen la importancia de los procesos enzimáticos que experimentan los Nutrientes en las diferentes partes del aparato digestivo.

METODOLOGIA DE TRABAJO:

Cada sub-grupo reunido en el local: día y hora señalados con el profesor asignado recibirá en los primeros 10 minutos explicaciones generales y los objetivos a alcanzar en la actividad.  En los 40 minutos siguientes desarrollaran el contenido del Seminario y en los últimos 10 minutos se realizara una prueba corta sobre el tema.

PREGUNTAS A EVALUAR:

Discutir los siguientes aspectos:

1.  En qué consiste el proceso de digestión?

2.  Describa el proceso de digestión y absorción de los carbohidratos, proteínas y lípidos, tanto a nivel de la boca, estómago e intestino Indicando :
Ø  Enzimas más importantes
Ø  Los productos finales de estos procesos en cada caso.
3.-       Mencione algunas patologías relacionadas con defectos en la digestión y absorción de estos nutrientes.

BIBLIOGRAFIA:

1.-       JM. González de Buitrago. Bioquímica Clínica. Madrid, ed Mc.Graw-Hill
            Interamericana, 1993.
2.-       R. Montgomey. Bioquímica. Casos y Textos Madrid, Ed Harcourt Brace, 1999.
3.-       Murray Robert Ket al Bioquímica de Harper 15, 16, 17 va. Edición Editorial  El Manual Moderno México 2001.

León, Febrero 2009

RESUMEN DE LOS PROCESOS DIGESTIVOS



Digestión de carbohidratos

El sistema digestivo, comienza durante el proceso de degradación de los polisacáridos en la boca a través de la introducción de la amilasa, una enzima digestiva en la saliva. El alto contenido ácido del estómago, inhibe la actividad de la enzima, por lo que la digestión de los carbohidratos se suspende en el estómago. Al irse vaciando en el intestino delgado, el potencial de hidrógeno (pH) cambia dramáticamente desde un ácido fuerte hasta un contenido alcalino.
El páncreas secreta bicarbonato para neutralizar el ácido proveniente del estómago y el mucus secretado en el tejido recubriendo el intestino, es alcalino, lo cual promueve la actividad digestiva de las enzimas. La amilasa esta presente en el intestino delgado y trabaja con otras enzimas para completar la degradación de los carbohidratos hasta monosacáridos los cuales son absorbidos hacia los capilares alrededor de las vellosidades.

Los nutrientes en la sangre, son transportados hasta el hígado vía el circuito porta hepático, donde la digestión final de los carbohidratos es llevada a cabo. El hígado, llevada a cabo la digestión de los carbohidratos en respuesta a las hormonas insulina y glucagon. A medida que los niveles de azúcar en la sangre se elevan después de la digestión de una comida, el páncreas secreta insulina, haciendo que el hígado transforme la glucosa en glucógeno, el cual es almacenado en el hígado, tejido adiposo y músculo, previniendo la hiperglucemia. Unas pocas horas después de la comida, la glucosa sanguínea caerá debido a la actividad muscular, entonces el pancreas secretará glucagón el cual ocasiona que el glucógeno sea convertido en glucosa para prevenir la hipoglucemia.

Nota: nombres terminados en el sufijo osa, usualmente indican un azúcar, tal como la lactosa. Los nombres de las enzimas usualmente se inician con el del sustrato que degradan. Por ejemplo: la maltosa, un disacárido, es degradado por la enzima maltasa (por el proceso de hidrólisis), resultando en dos moléculas de glucosa, un monosacárido.

Digestión de grasas

La presencia de grasas en el intestino delgado, produce hormonas las cuales estimulan la liberación de lipasa por el pancreas y bilis de la vesícula biliar. La lipasa, degrada la grasa en monoglicéridos y ácidos grasos. La bilis emulsifica los ácidos grasos de manera que puedan ser fácilmente absorbidos. Los ácidos grasos de cadena corta y mediana, son absorbidos directamente dentro de la sangre vía los capilares del intestino delgado y viajan a través de la vena porta tal como lo hacen otros nutrientes. Sin embargo, los ácidos grasos de cadena larga, son demasiado largos para ser liberados directamente dentro de los pequeños capilares intestinales. En vez de esto, ellos son absorbidos dentro de las paredes de las vellosidades del intestino y reemsamblados otra vez como triacilglicéridos. Los triacilglicéridos son recubiertos con colesterol y proteínas dentro de un componente llamado quilomicron. Dentro de la vellosidad, el quilomicron entra a los capilares linfáticos, los cuales se fusionan en un vaso linfático mayor. Son transportados vía el sistema linfático y el conducto torácico hasta una localización cerca del corazón (donde las arterias y las venas son más grandes). El conducto torácico vacía los quilomicrones en el torrente sanguíneo vía la vena subclavia izquierda. En este punto, los quilomicrones pueden transportar los triacilglicéridos hasta donde los necesiten.

Reguladores hormonales

Una característica fascinante del aparato digestivo es que contiene sus propios reguladores. Las principales hormonas que controlan las funciones del aparato digestivo se producen y liberan a partir de células de la mucosa del estómago y del intestino delgado. Estas hormonas pasan a la sangre que riega el aparato digestivo, van hasta el corazón, circulan por las arterias y regresan al aparato digestivo, en donde estimulan la producción de los jugos digestivos y provocan el movimiento de los órganos.
Las hormonas que controlan la digestión son la gastrina, la secretina y la colecistocinina.
  • La gastrina hace que el estómago produzca ácido clorhidrico que disuelve y digiere algunos alimentos. Es necesaria también para el crecimiento normal de la mucosa del estómago, el intestino delgado y el colon. Está en el estómago y estimula las glándulas gástricas para secretar pepsinógeno (una forma inactiva de pepsina) y ácido clorhídrico. La secreción de gastrina es estimulada por la llegada de la comida al estómago. La secreción es inhibida por el pH bajo.
  • La secretina hace que el páncreas secrete un jugo digestivo rico en bicarbonato. Estimula al estómago para que produzca pepsina, una enzima que digiere las proteínas, y al hígado para que produzca bilis.
  • Peptido Inhibitorio Gástrico (GIP): está en el duodeno y disminuye la agitación en el estómago para enlentecer el vaciamineto gástrico. Otra función es la inducción de la secreción de insulina.

Significancia del pH en la digestión

La digestión es un proceso complejo, el cual es controlado por diversos factores. El pH juega un papel crucial en el funcionamiento normal del tracto digestivo. En la boca, faringe y esófago, el pH es típicamente, de 6-8, ácido muy débil. La saliva controla el pH en esta región, del tracto digestivo. La amilasa salival, esta contenida en la saliva e inicia la degradación de los carbohidratos hasta monosacáridos. La mayoría de las enzimas digestivas son sensibles al pH y no funcionarán en un ambiente con bajo pH, como el del estómago. El pH bajo (por debajo de 5), indica un ácido fuerte, mientras que un pH alto (mayor que 8), indica una base fuerte; sin embargo, la concentración del ácido y la base, también juegan un papel.
El pH en el estómago es muy ácido e inhibe la degradación de los carbohidratos mientras están allí. El contenido ácido fuerte del estómago, provee dos beneficios, ambos ayudando a la degradación de las proteínas, para una degradación adicional en el intestino delgado, así como, proporcionando inmunidad no específica, retardando o eliminando varios patógenos.
En el intestino delgado, el duodeno provee el balance cítrico del pH para activar las enzimas digestivas.
El hígado secreta bilis en el duodeno para neutralizar las condiciones acídicas del estómago. También el conducto pancreático, se vacía en el duodeno, agregando bicarbonato para neutralizar el quimo ácido, creando un ambiente neutro. El tejido mucosal del intestino delgado, es alcalino, creando un pH de aproximadamente 8,5 permitiendo de esta manera la absorción en un ambiente alcalino suave.

SISTEMA DIGESTIVO || SECRECIÓN SALIVAR

La saliva es una solución ligeramente ácida de sales y sustancias orgánicas (pH 6.75 a 7.00, que puede variar), secretadas por una serie de glándulas que son: extrínsecas e intrínsecas. Las extrinsecas están constituidas por tres pares: parótidas, submaxilares y sublinguales. Están localizadas fuera de la cavidad bucal y en ella que vierten sus secreciones.Las intrínsecas se conocen también como glándulas bucales y están repartidas por la mucosa bucal.

En las glándulas salivares se encuentran dos tipos principales de células secretorias. Serosas que producen una secreción acuosa que contiene ptialina, enzima digestiva de tipo alfa-amilasa, que degrada el almidón, dando lugar a maltosa, maltotriosa y alfa-dextrinas límites. y mucosas que secretan moco proporcionando viscosidad a la saliva y que facilita la deglución. Además la saliva segrega lipasa lingual por las glándulas sublinguales, enzima que hidroliza ciertas uniones de triglicéridos y es de importancia especial en lactantes y niños pequeños. Otra enzima salivar, denominada kalicreina, no posee propiedades catabólicas pero apoya al proceso digestivo convirtiendo una proteína plasmática en bradiquinina, que aumenta el flujo de las glándulas salivares.


La saliva contiene 97 - 99.5% de agua y por tanto es hipo-osmótica. Su osmolaridad depende de los estímulos para la secreción de saliva y de la glándula correspondiente. Por ejemplo, la glándula parotídea proporciona mayor viscosidad que la sublingual. El componente inorgánico de la saliva incluye sodio, potasio, cloro, bicarbonato, calcio, magnesio y fósforo. La concentración de potasio es mayor que la del plasma, y por el contrario las de sodio, cloro, y bicarbonato son inferiores a las del plasma.

Los reflejos para la producción de saliva son de dos tipos: a) No condicionado (innato). El alimento estimula las terminaciones nerviosas de la boca. Los impulsos nerviosos aferentes que llegan por los nervioos gustativos, controlan el centro salivar del bulbo raquídeo. Los impulsos nerviosos eferentes de los nervios secretomotores del sistema nervioso autónomo provocan en las glándulas la secreción de saliva. b) Condicionado (aprendido).La visión de los alimentos se asocia a su sabor. Los impulsos aferentes al centro de la vista y los aferentes al centro salivar, establecen unas vías de asociación entre diversos centros del cerebro. Finalmente, la simple visión de los alimentos desencadena la secreción salivar.

Nervios parasimpáticos, secretomotores, liberan acetilcolina, que incrementa la secreción de saliva, y polipétido intestinal vasoactivo (VIP), que dilata los vasos sanguíneos de las glándulas salivares.

Existe una serie de hechos comunes para todas las glándulas secretoras de electrolitos en el tracto gastrointestinal, de los que las glándulas salivares y el páncreas son buenos ejemplos. En las glándulas salivares las secreciones se producen en dos estadíos son: Primero (líquido), se segrega en los ácinos por una combinación de mecanismos: transporte activo de iones y filtración plasmática. Segundo (líquido), las células de los ductos modifican el primer líquido por medio de una raeabsorción activa de Na+ and HCO3-.



Aparte de su función digestiva, la saliva también contiene anticuerpos IgA antibodies y lisozima, que intervienen en los mecanismos anti infecciosos de la cavidad bucal.



SISTEMA DIGESTIVO || SECRECIÓN GÁSTRICA
El estómago prepara el alimento para su paso al intestino delgado y por ello proporciona una ambiente ácido, segrega una enzima proteolítica y unas sustancias que facilitan la absorción de vitamina B12.
SISTEMA DIGESTIVO || SECRECIÓN BILIAR

La principal función de la vesícula biliar es la de concentrar, almacenar y excretar la bilis. Durante el proceso de concentración, se reabsorben agua y electrolitos por la mucosa de la vesícula. Los principales constituyentes de la bilis son colesterol, bilirrubina, y sales biliares.


La bilis contiene también inmunoglobulinas que protegen la integridad de la mucosa intestinal. Además, la bilis es el la principal vía excretora de los minerales cobre y manganeso.




Durante el proceso de la digestión, el alimento llega al duodeno, provocando la liberación de colecistoquinina, una hormona intestinal, que estimula a la vesícula biliar a contraerse y a relajar el esfinter de Odd, permitiendo que la bilis fluya al conducto biliar.


SISTEMA DIGESTIVO || FUNCIÓN HEPÁTICA

Se admite que tiene más de 500 funciones, siendo las principales: producción de bilis, secreción de glucosa, proteínas, vitaminas y grasas, procesamiento de la hemoglobina y conversión del amoníaco en urea. Ocupa el lugar central en la regulación de la mayoria de los productos finales de la digestión, que son absorbidos a través de la mucosa intestinal y transportados posteriormente por la circulación portal. Además de sustratos dietéticos, el hígado recibe diversas sustancias endógenas, como ácidos grasos libres y aminoácidos, derivados de otros tejidos y procesos metabólicos.


El hígado desempeña un papel básico en el metabolismo de los carbohidratos. Galactosa y fructosa, productos de la digestión de los carbohidratos, se convierten en glucosa en el hepatocito. El hígado almacena glucosa en forma de glucógeno (glucogénesis) y la devuelve de nuevo a la sangre cuando los niveles de glucosa son bajos (glucogenolisis). El hígado produce también nueva glucosa (gluconeogénesis) a partir de precursores tales como ácido láctico, aminoácidos glucogénicos e intermediarios del ciclo del ácido tricarboxílico. 

Tambien en el hígado tienen lugar importantes procesos del metabólismo proteico, la transaminación y la deaminación oxidativa son dos de ellos. Convierten aminoácidos en sustratos que se utilizan en la producción de energía y de glucosa, asi como en la síntesis de aminoácidos no-esenciales. La síntesis de vitales proteínas como albúmina, fibrinógeno, transferrrina, ceruloplasmina y lipoproteínas se realiza en el hígado. Los hepatocitos detoxifican amonio para convertirlo en urea, siendo el 75% excretado por los riñones, el resto vuele al tracto gastrointestinal.



Los ácidos grasos de la dieta y del tejido adiposo se convierten en el hígado en acetil-CoA por el proceso de beta-oxidación, para posteriormente producir energía. El hígado elabora los cuerpos cetónicos y sintetiza triglicéridos, fosfolípidos, colesterol, y sales biliares.

El hígado interviene en el almacenamiento, activación y transporte de muchas vitaminas y minerales. Almacena todas las vitaminas liposolubles, además de zinc, hierro, cobre, magnesio y vitamina B12. Proteínas sintetizadas en el hígado transportan vitamina A, hierro, zinc y cobre. Carotenos se convierten en vitamina A, folato en ácido, 5-metil-tetrahidrofólico y la vitamina D en su forma activa hepática.


El hígado tiene también una acción protectora sobre el organismo, al intervenir en el metabolismo del etanol. Drogas, medicamentos y hormonas son desactivadas en este ógano. Las células Küffer del hígado filtran bacterias procedentes del tracto gastrointestinal.


SISTEMA DIGESTIVO || FUNCIÓN PANCREÁTICA
El páncreras desempeña un papel básico en la digestión, y en el metabolismo de los carbohidratos. Segrega una importante gama de sustancias, como son las enzimas digestivas, además de una serie de hormonas, como la insulina, el glucagon y otras.

Enzimas
Actuando (hidrólisis) sobre diversos componentes alimenticios las enzimas pancreáticas los fraccionan en productos más sencillos.



Proteína y polipéptidos (en aminoácidos)

* Tripsina (tripsinógeno activado)
* Quimotripsina (quimotripsinógeno activado)
* Proelastasa
* Procarboxipeptidasas A y B

Acidos ribonucleicos y deoxiribonucleicos (en monocnucleótidos)

o   Ribonucleasa
·         Deoxiribonucleasa
·         Grasa y colesterol (en glicéridos, ácidos grasos, glicerol y ésteres de colesterol
·         Lipasa
·         Fosfofolipasas A 1 y A2
·         Esterasa no-específica
·         Almidón y dextrinas (en dextrinas y maltosa)
·         Alfa-amilasa
·         Otras enzimas. Procolipasa e Inhibidor de tripsina

SISTEMA DIGESTIVO || INTESTINOS DELGADO, Y GRUESO
El yeyuno y el íleo son los segmentos proximales y distales, respectivamente, del intestino delgado y se encuentran distantes entre sí, unos 2.75 m. en el adulto.


El intestino grueso o colon comunica con el delgado por la válvula ileocecal. Contiene una gran población de bacterias, e interviene, principalmente en la absorción de líquidos (hasta 5-7 litros diarios) y de algunos electrolitos, así como en actividades que favorecen la salida de las heces por el ano. La mucosa del intestino grueso contiene gran cantidad de criptas de Lieberkuhn, que secretan gran cantidad de moco. Esta habitado por más de 400 diferentes especies de bacterias, algunas de las cuales producen nutrientes que pueden absorberse, entre los que se incluyen vitamina K, biotina y ácidos grasos de cadena corta, como acético, propiónico, butírico, etc. La composición de las heces consta de, aproximadamente, 30% de bacterias, 10% de grasas, 10-20% de materia inorgánica, 2-3% de proteínas y 30% de fibra no digerida, y componentes de los jugos digestivos, tales como bilirrubina y sus metabolitos, que dan el color a las heces. El olor característico lo proporcionan productos como indol, escatol, mercaptanos, súfidos de hidrógeno y otros más, dependiendo del tipo de las bacterias colónicas.
SISTEMA DIGESTIVO || DIGESTIÓN Y ABSORCIÓN

Digestion es la conversión de los alimentos en sustancias absorbibles en el tracto gastrointestinal. Se realiza por el desdoblamiento, mecánico y químico de los alimentos, en moléculas. En resumen, la digestión se inicia en la boca, continúa en el esófago y en el estómago y sigue en el intestino delgado favorecida por secreciones biliares, pancreáticas y por el moco y líquido extracelular segregado por las criptas de Lieberkuhn de la mucosa del intestino delgado. Además, una serie de enzimas de las microvellosidades de la superficie intestinal realizan una degradación de los carbohidratos y de las proteínas, que son absorbidos en el epitelio intestinal.


Digestión y absorción de los carbohidratos



Todos los carbohidratos absorbidos en el intestino delgado tienen que ser hidrolizados a monosacáridos antes de su absorción. La digestión del almidón comienza con la acción de alfa-amilasa salivar, aunque su actividad es poco importante en comparación con la realizada por la amilasa pancreática en el intestino delgado. La amilasa hidroliza el almidón a alfa-dextrinas, que posteriormente son digeridas por gluco-amilasas (alfa-dextrinasas) a maltosa y maltotriosa. Los productos de la digestión de alfa-amilasa y alfa-dextrinasa, junto con los disacáridos dietéticos, son hidrolizados a sus correspondientes monosacáridos por enzimas (maltasa, isomaltasa, sacarasa y lactasa) presentes en el borde en cepillo del intestino delgado. En las típicas dietas occidentales, la digestión y absorción de los carbohidratos es rápida y tiene lugar habitualmente en la porción superior del intestino delgado. Sin embargo, cuando la dieta contiene carbohidratos no tan fácilmente digeribles, la digestión y la absorción se realizan principalmente en la porción ileal del intestino.




Continúa la digestión de los alimentos mientras sus elementos más sencillos son absorbidos. La absorción de la mayor parte de los alimentos digeridos se produce en el intestino delgado a través del borde en cepillo del epitelio que recubre las vellosidades. No es un proceso de difusión simple de sustancias, sino que es activo y requiere utilización de energía por parte de las células epiteliales

En una fase de la absorción de carbohidratos, la fructosa es transportada por una transportador de fructosa hacia el citosol de la célula intestinal, y la glucosa compite con la galactosa por otro transportador que requiere Na+ para su funcionamiento. Del citosol, los monosacáridos pasan a los capilares por difusión simple o por difusión facilitada.


Los carbohidratos que no han sido digeridos en el intestino delgado, incluyendo almidón resistente de alimentos tales como patatas, judías, avena, harina de trigo, así como varios oligosacáridos y polisacacáridos no-almidón, se digieren de forma variable cuando llegan al intestino grueso. La flora bacteriana metaboliza estos compuestos, en ausencia de oxígeno, a gases (hidrógeno, dióxido de carbono, y metano) y a ácidos grasos de cadena corta (acetato, propionato, butirato). Los gases son absorbidos y se excretan por la respiración o por el ano. Los ácidos grasos se metabolizan rápidamente. Así el butirato, utilizado principalmente por los colonocitos, es una importante fuente nutricional para estas células y regula su crecimiento, el aceteto pasa a la sangre y es captado por el hígado, tejido muscular y otros tejidos, y el propionato, que es un importante precursor de glucosa en animales, no lo es tanto en humanos.

Digestión y absorción de los lípidos



La digestión de las grasas comienza en la boca con la secreción de lipasa bucal, un componente de la saliva, y su actividad aumenta cuando el conjunto saliva-alimento entra en el estómago y el pH se hace más ácido. La digestión de esta lipasa no es tan importante como la que realizan en el intestino delgado las lipasas secretadas en la mucosa gástrica e intestinal



Fase intraluminal


La parte más activa de la digestión de los lípidos tiene lugar en la porción superior del yeyuno. El proceso comienza ya con la formación del quimo, que después se mezcla con las secreciones pancreáticas según se vacía el estómago. La liberación de lecitina por la bilis facilita el proceso de emulsificación, para que los tres tipos de lipasas pancreáticas y una coenzima hidrolicen los lípidos. La liberación de estas enzimas se encuentra bajo el control de CCK, hormona que facilita, además, la salida de bilis de la vesícular biliar.




La lipasa pancreática es responsable de la mayor parte de la hidrólisis y del fraccionamiento de los ácidos grasos, al actuar sobre la superficie de las micelas que engloban a los triglicéridos. La enzima pancreática colipasa, favorece la formación del complejo sales biliares lipasa-colipasa que interviene en la hidrólisis. Como resultado de la actividad de la lipasa, monoglicéridos, ácidos grasos, y glicerol se reparten por el ambiente acuoso de la luz intestinal y posteriormente son solubilizados por las sales biliares. Los productos finales se ponen en contacto con la superficie de los microvilli.




Colesterol esterasa es otra enzima pancreática que hidroliza los ésteres de colesterol.

Fosfolipasa es otra enzima pancreática, de la que existen dos formas A1 y A2, que hidroliza ácidos grasos de los fosfolípidos. Fosfolipasa A2 hidroliza también la lecitina y se produce lisolecitina y un ácido graso, que son absorbidos con facilidad. Para la formación de quilomicrones es necesaria la presencia de fosfolípidos.

La bilis, es un factor importante en la digestión de las grasas. Además de factores emusificadores, como los ácidos y las sales biliares, los fosfolípidos y el colesterol contiene bilirrubina, producto derivado de la hemoglobina. La bilis es secretada por el hígado y se deposita entre las comidas en la vesícula biliar, donde se concentra 5-10 veces, vertiéndose posteriormente al intestino delgado para tomar activa en el proceso digestivo

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Fase mucosa



Las micelas favorecen que los productos de fraccionamiento de los lípidos se difundan por la superficie del epitelio intestinal. Y la absorción de las sustancias ligadas a las micelas se debe a que se difunden por la capa acuosa, proceso que va seguido de su captación por parte de la membrana plasmática. Los ácidos grasos libres y los monoglicéridos pasan a través de los microvilli de la membrana por un proceso pasivo, el glicerol necesita un mecanismo transportador. 

Una proteína de bajo peso molecular, presente en el citoplasma de las células de la mucosa, proteína ligadora de ácidos grasos (FABP), transporta ácidos grasos de cadena larga al retículo endoplásmico liso en donde se resintetizan en triglicéridos. También, parte del colesterol es reesterificado por acil-CoA-colesterol aciltransferasa (ACAT) o por la colesterol esterasa de la mucosa. Los triglicéridos reesterificados se incorporan a las lipoproteínas junto con los fosfolipidos, colesterol, ésteres de colesterol y apoproteína B. Los quilomicrones migran al aparato de Golgi en donde pueden unirse glicoproteínas. Otros ácidos grasos, con diez o menos átomos de carbono, se transportan sin esterificar y pasan al sistema porta, unidos, generalmente a albúmina.




Digestión y absorción de las proteínas



La digestión de las proteínas comienza en el estómago, con la intervención de su componente ácido, que tiene en este caso dos funciones. La primera es la de activar la pepsina de su forma zimógeno, la segunda  la de favorecer la desnaturalización de las proteínas.



La pepsina es una enzima clave que inicia el proceso de hidrólisis proteica. Las células de la mucosa segregan pepsinógeno, y el HCl del estómago estimula la conversión de pepsinógeno en pepsina. Esta enzima desdobla proteínas y péptidos, en sitios específicos de la unión peptídica, como el grupo carboxilo de algunos aminoácidos, fenilalanina, triptófano y tirosina, y quizás, leucina y otros aminoácidos acídicos.



Cuando la proteína, parcialmente fraccionada, pasa al intestino delgado, las enzimas pancreáticas tripsina, quimotripsina y carboxipeptidasas A y B son las responsables de continuar su digestión. Tripsinógeno, quimotripsinógeno y procarboxipeptidasas A y B son las formas zimógeno de tripsina, quimotripsina y carboxipeptidasas A y B, respectivamente. Células de la mucosa intestinal segregan la enzima enteroquinasa, que desdoblará un hexapéptido del tripsinógeno para formar tripsina activa. Una vez formada, la tripsina puede también realizar una división hexapéptidica del tripsinógeno, proporcionando más tripsina. Esta enzima, a su vez, convierte otras formas inactivas de enzimas pancreáticas en sus formas activas. La tripsina actúa sobre las uniones de péptidos que afectan los grupos carboxilo de arginina y lisina. Es tambien una endopeptidasa puesto que escinde péptidos en el interior de la cadena proteica. Quimotripsinógeno es una endopetidasa. Carboxipeptidasas A y B son consideradas exopeptidasas en cuanto que escinden aminoácidos del carboxilo final de polipéptidos. Las aminopeptidasas, que son consideradas unas exopeptidasas, escinden los péptidos en aminoácidos y oligopéptidos. 

La hidrólisis final de los péptidos producidos por las enzimas pancreáticas tiene lugar en la superficie de las membranas de los microvilli de las células de la mucosa intestinal. Y en resumen, el resultado final de la digestión luminal de las proteinas en el intestino delgado es la obtención de fragmentos de oligopéptidos, dipéptidos y aminoácidos.


La absorción de la proteína es principalmente en forma de aminoácidos individuales, y en la parte ileal del intestino delgado. Se realiza por un mecanismo que utiliza transportadores dependientes de energía, los cuales se encuentran en la membrana de los microvilli. Estos transportadores, lo son para cuatro grupos distintos de aminoácidos: I) Neutros: a) aromáticos (tirosina, triptófano, fenilalanina, b) alifáticos (alanina, serina, treonina, valina, leucina, isoleucina, glicina), y metionina, histidina, glutamina, asparagina, cisteína, II) Básicos (lisina, arginina, ornitina, cistina), III) Dicarboxílicos (ácidos glutámico y aspártico), IV) Aminoácidos: prolina, hidroxiprolina, glicina puede utilizar este portador además del utilizado por los aminoácidos neutros, otros aminoácidos (taurina, D-alanina, ácido gamma-aminobutírico.


Los humanos pueden absorber, también, dipéptidos, tripéptidos y tetrapéptidos, y este mecanismo puede ser más rápido que el utilizado individualmente por cada uno de los aminoácidos. Además, se han detectado, tetrapéptidasas en el borde en cepillo de la membrana de los microvilli, las cuales hidrolizan tetrapéptidos en tripéptidos y aminoácidos libres, y también, tripeptidasas y dipeptidasas en la membrana y en el citoplasma de las células de la mucosa intestinal.



En fracciones de citosol de células de la mucosa intestinal se han aislado dipeptidasas y aminopeptidasas, lo que sugiere que la parte final de la hidrolisis de los péptidos puede tener lugar en el interior de las células.



Proceso de digestión
Proceso de absorción de nutrientes

Un alimento es realmente incorporado al organismo después de ser digerido, es decir, degradado física y químicamente para que sus componentes puedan ser absorbidos, es decir, puedan atravesar la pared del aparato digestivo y pasar a la sangre (o a la linfa).


PROCESO DE DIGESTIÓN

Antes de que todos estos componentes puedan ser utilizados o metabolizados, los alimentos deben sufrir en el cuerpo diversos cambios físicos y químicos que reciben el nombre de digestión y que los hacen "absorbibles", aunque no siempre es necesario que se produzca algún cambio para que el componente se absorba. Por ejemplo, el agua, los minerales y ciertos hidratos de carbono se absorben sin modificación previa. En otros casos, el proceso culinario ya inicia cambios químicos en el alimento antes de entrar en el cuerpo: el cocinado ablanda las fibras de carne y la celulosa de los alimentos de origen vegetal y gelatiniza el almidón. Sin embargo, el verdadero proceso de la digestión no comienza hasta que el alimento está en el aparato digestivo. En el proceso de digestión también intervienen las glándulas salivares, el hígado y el páncreas y está regulado por mecanismos nerviosos y hormonales.

La digestión consiste en dos procesos, uno mecánico y otro químico. La parte mecánica de la digestión incluye la masticación, deglución, la peristalsis y la defecación o eliminación de los alimentos.

En la boca se produce la mezcla y humectación del alimento con la saliva, mientras éste es triturado mecánicamente por masticación, facilitando la deglución. La saliva contiene ptialina, una enzima que hidroliza una pequeña parte del almidón a maltosa.

De la boca, el alimento pasa rápidamente al esófago y al estómago, donde se mezcla con los jugos gástricos constituidos por pepsina (una enzima que comienza la digestión de la proteínas), ácido clorhídrico y el factor intrínseco, necesario para que la vitamina B12 se absorba posteriormente. El tiempo de permanencia del quimo (mezcla semilíquida del alimento) (2-4 horas) depende de múltiples factores, como por ejemplo, el tipo de alimento. Aquellos ricos en grasas permanecen más tiempo y los que tienen grandes cantidades de hidratos de carbono pasan rápidamente.

En el intestino delgado tiene lugar la mayor parte de los procesos de digestión y absorción. El alimento se mezcla con la bilis, el jugo pancreático y los jugos intestinales. Durante la fase química de la digestión diferentes enzimas rompen las moléculas complejas en unidades más sencillas que ya pueden ser absorbidas y utilizadas. Algunas de las enzimas más importantes son la lipasa (que rompe las grasas en ácidos grasos), la amilasa (que hidroliza el almidón) y las proteasas (tripsina y quimotripsina, que convierten las proteínas en aminoácidos).

En el intestino grueso, las sustancias que no han sido digeridas pueden ser fermentadas por las bacterias presentes en él, dando lugar a la producción de gases. Igualmente pueden sintetizar vitaminas del grupo B y vitamina K, aportando cantidades adicionales de estas vitaminas que serán absorbidas.


PROCESO DE ABSORCIÓN DE NUTRIENTES

El proceso de absorción de nutrientes se produce principalmente y con una extraordinaria eficacia a través de las paredes del intestino delgado, donde se absorbe la mayor parte del agua, alcohol, azúcares, minerales y vitaminas hidrosolubles así como los productos de digestión de proteínas, grasas e hidratos de carbono. Las vitaminas liposolubles se absorben junto con los ácidos grasos.

La absorción puede disminuir notablemente si se ingieren sustancias que aceleran la velocidad de tránsito intestinal, como la fibra dietética ingerida en grandes cantidades y los laxantes. Igualmente, la fibra y el ácido fítico pueden reducir la absorción de algunos minerales, como el hierro o el zinc, por ejemplo. En la enfermedad celíaca (o intolerancia al gluten), la destrucción de las vellosidades intestinales puede reducir significativamente la superficie de absorción.

En el intestino grueso, donde se reabsorbe una importante cantidad de agua del residuo que llega del intestino delgado, se almacenan las heces hasta ser excretadas por el ano.

Las heces, además de los componentes no digeridos de los alimentos, contienen gran cantidad de restos celulares, consecuencia de la continua regeneración de la pared celular.

Una vez absorbidos los nutrientes son transportados por la sangre hasta las células en las que van a ser utilizados.

Los ácidos grasos que pasan a la pared intestinal son transformados inmediatamente en triglicéridos que serán transportados hasta la sangre por la linfa. La grasa puede ser transformada posteriormente en el hígado y finalmente se deposita en el tejido adiposo, una importante reserva de grasa y de energía.

Los hidratos de carbono en forma de monosacáridos pasan a la sangre y posteriormente al hígado desde donde pueden ser transportados como glucosa a todas las células del organismo para ser metabolizada y producir energía. La insulina es necesaria para la incorporación de la glucosa a las células. Los monosacáridos también pueden ser transformados en glucógeno, una fuente de energía fácilmente utilizable que se almacena en el hígado y en los músculos esqueléticos.